• 00.jpg
  • 01.jpg
  • 02.jpg
  • 03.jpg
  • 03_.jpg
  • 04.jpg
  • 05.jpg
  • 06.jpg
  • 07.jpg
  • 07_.jpg
  • 08.jpg
  • 09.jpg
  • 10.jpg
  • 11.jpg
  • 11_.jpg
  • 12.jpg
  • 2015-01.jpg
  • 2015-02.jpg
  • 2015-03.jpg
  • 2015-04.jpg
  • 2015-05.jpg
  • 2015-06.jpg
  • 2015-07.jpg
  • 2015-08.jpg
  • 2015-09.jpg
  • 2015_03_.jpg
  • 2015_06_.jpg
  • 2016-0.jpg
  • 2016-1.jpg
  • 2016-2.jpg
  • 2016-3.jpg
  • 2016-4.jpg
  • 2016-5.jpg
  • 2016-6.jpg
  • 2016-7.jpg
  • 2016-8.jpg
  • 2016-9.jpg
  • a1.jpg
  • a2.jpg
  • a3.jpg
  • a4.jpg
  • a5.jpg
  • a6.jpg
  • a7a.jpg
  • banner.jpg
  • banner_.jpg
  • caridad.jpg
  • caridad_0.jpg
  • caridad_1.jpg
  • caridad_2.jpg
  • caridad_3.jpg
  • caridad_4.jpg
  • e0.jpg
  • e1.jpg
  • e2.jpg
  • e3.jpg
  • e4.jpg
  • e5.jpg
  • e6.jpg
  • e7.jpg
  • e8.jpg

Cáritas Ciudad de México

Ideas Para Vivir El Adviento

Adviento significa "Venida", por tanto nos preparamos para la venida del Señor. El Señor vino hace 2000 años, en su Encarnación; vendrá al fin de los tiempos como Rey victorioso a juzgarnos, pero entre estas dos venidas existen muchas otras, como dice San Bernardo, a las cuales llama "venidas intermedias" (entre la primera y la segunda). ¿Cómo es que viene el Señor? Lo dice el mismo Santo:"viene espiritualmente, manifestando la fuerza de su gracia".

 Estas venidas intermedias del Señor son muchísimas; a cada paso de nuestra vida está tocando la puerta de nuestro corazón para llamarnos a la conversión o a una vida más fervorosa: he aquí que estoy a la puerta y llamo (Ap 3,20).

 Viene el Señor por medio de una gracia actual, viene por medio de los sacramentos, viene por el sufrimiento (a veces estas son sus visitas preferidas… qué misterio).

 Pero al decir Adviento, al decir "Venida", estamos evocando una "venida", una "visita" particular del Señor. “Todo lo que Cristo es y todo lo que hizo y padeció por los hombres participa de la eternidad divina y domina así todos los tiempos…” (CEC 1081). Por tanto, puedo creer junto con la frescura de la fe de los niños, que Jesús verdaderamente viene a nosotros y nace por nosotros como en el Belén de 2000 años atrás.

 ¿Se nos hace difícil entender esto? Permítanme responderle con palabras de Pío XI, citando a San Agustín. En una encíclica en la que habla sobre la expiación que todos debemos hacer al Corazón de Jesús, se pregunta:

 “Mas ¿cómo podrán estos actos de reparación consolar a Cristo, que dichosamente reina en los cielos? Respondemos con palabras de San Agustín: ‘Dame un corazón que ame y sentirá lo que digo” [Pío XI, Carta Encíclica “Miserentissimus Redemptor”, Sobre la expiación que todos deben al Sagrado Corazón de Jesús, del 8 de mayo de 1928, n. 10.].

 Nos preparamos entonces para la Venida del Señor. Y para esto preguntémonos a qué viene el Señor, qué fin persigue aquel milagro de que Dios se haga hombre, de que el Verbo eterno asuma una carne mortal como la nuestra, de que el Todopoderoso aparezca envuelto de la debilidad de un tierno niño. Lo que Jesús quiere es divinizarnos, transformarnos, unirnos a Él. ¡Oh admirable comercio! ¡Oh admirable intercambio! dirán los padres de la Iglesia. Dios, sin dejar de serlo, se abaja, se anonada por nosotros.

 "¿Quién podría haber inventado un signo de amor más grande? Permanecemos extasiados ante el misterio de un Dios que se humilla para asumir nuestra condición humana" [San Juan Pablo Magno, Mensaje para la XX JMJ, Colonia 2005, n 2].

 ¿Cuál debe ser nuestra respuesta ante esto? ¿Cómo realiza en concreto Dios está unión con el hombre?

 Nuestro Señor nos regala tres dones, tres potencias, tres virtudes ("virtud" significa justamente eso: fuerza, potencia, capacidad). Estas son las virtudes teologales, que como su nombre lo indica, nos unen con Dios, tienen como "objeto", como fin, al mismo Dios. De ahí que sean las virtudes más importantes, de las cuales depende nuestra vida espiritual.

 Y estas son, como ya sabemos: la fe, por lo cual creemos en Dios; la esperanza, por la cual esperamos en Él, y la caridad, por la cual lo amamos. Dios creído, esperado y amado, y mientras más vida espiritual, más creído, más esperado y más amado.

 De las tres virtudes teologales es la más importante: la fe de algún modo baja a Dios al nivel de nuestro conocimiento –porque si bien lo conocemos con una luz superior, sin embargo no lo vemos tal cual es– la esperanza nos hace tender a Él, esperar algún día verlo cara a cara y que Él mismo nos dé todas las gracias para llegar a eso. Pero la caridad es la más perfecta porque nos une de una manera muy particular, nos eleva, nos transforma, nos hace una sola cosa con Dios. Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad. (1Co 13,13). La caridad no acaba nunca. (1Co 13,8)

 

Gustavo Lombardo, IVE | Fuente: Catholic.net 

Acceso para Agentes de Pastoral Social
 
  
 
 
  

caritas–This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.


Martes, miércoles y jueves de

9:00 a 16:00 Hrs.
56 15 70 067 Ext. 126

Aporta

 

Caritas emergencias

Tarjeta Red Solidaria

Tarjeta

Firmate

Galeria de Fotos

encuentro pram ...
View Image Download

Grupo Coral

El Grupo Coral Ensamble Cáritas, es un proyecto de Centro Juvenil Promoción Integral A.C. (CEJUV), concebido como un espacio de iniciación artística y expresión coral en el cual participan niñas de algunas comunidades vulnerables de nuestra ciudad.

Leer más...